
Ayer lunes 7 de enero, los tripulantes de un camión con hidro-grua, arrojaban grandes bolsones repletos de envases (llenos) de yoghurt marca "Sancor", en las proximidades de un importante emprendimiento cultural vecinal, la Biblioteca Popular "Cárcova", en el barrio suarence del mismo nombre. En el lugar hasta hace pocos meses había una "consigna" policial, que impedía estas maniobras delictivas. No se trata sólo de una contravención municipal (arrojar basura en lugares públicos), sino también el riesgo de contaminación directa por ingesta de alimento en mal estado, ya que el lugar es la plaza conocida con el nombre de la cercana fábrica "CIMET", donde permanentemente juegan y transitan niños y niñas.
Hace tiempo que las empresas de limpieza de super e hiper mercados arrojan los productos alimenticios vencidos o por vencer, que ya no se pueden comercializar, en los terrenos de la llamada "Coordinación Ecológica Ambiental", Sociedad del Estado (CEAMSE). Allí numerosas familias los recolectan para consumir o vender, con importante riesgo para la salud. Pero es el colmo que la misma práctica se realice también ¡EN LAS PLAZAS!
El transporte utilizado fue fabricado por la empresa HIDRO-GRUBERT (Foto), con planta industrial y oficinas en la cercana localidad de Don Torcuato, partido de Tigre, asociada con la empresa austríaca PALFINGER. Desde luego el fabricante no tiene responsabilidad por el mal uso de su producto, pero lo señalamos para resaltar una ironía: En su "Código de conducta" la empresa se propone favorecer las "Iniciativas para aumentar la responsabilidad con el medio ambiente". Este cliente parece que no lo sabe.

