SOCIEDAD

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 El Círculo de Periodistas de General San Martín (CPGSM) -como lo hace desde el año 1989- el sábado 29 de noviembre, distinguió con el premio “Cuna de la Tradición” a veintiocho personalidades y entidades de nuestro municipio. Entre ellas lo recibió la radio de José León Suárez, FM Reconquista -89.5 Mhz.- “Por sus 37 años ininterrumpidos de comunicación popular y comunitaria”.

Entre los considerandos para esta distinción se destacó que: “Un grupo de personas, habitantes y animadoras comunitarias del barrio de Villa Hidalgo, en José León Suárez, allá por el año 1988, decidieron fundar una radio que transmitiera en frecuencia modulada. Como antecedente inmediato habían creado unos años antes, el Centro de Comunicación Popular “Renaciendo” y la revista vecinal del mismo nombre.

Así nace FM Reconquista, denominación que rinde homenaje a la gesta patriótica del siglo diecinueve que reconquistó de manos del ejército imperial inglés, la ciudad de Buenos Aires, y recupera la identidad de los barrios cercanos al río Reconquista, en General San Martín.

Este grupo fundador se propuso “reconquistar la voz para el pueblo”, después de los años de oscuro silencio de la última dictadura cívico-militar en Argentina. Su lema inicial fue “Para volver a creer y hacer más fuerte la esperanza”. Han pasado más de 37 años de aquel momento fundador del 20 de marzo de 1988.

FM Reconquista fue una de las radios creadoras del hoy Foro Argentino de Radios Comunitarias -FARCO. Participó en la redacción de las bases para la Ley 26.522, de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA), conocidas como los “21 puntos para una radiodifusión democrática”. Tras el reconocimiento jurídico por parte del Estado Nacional de las radios comunitarias, ya en el siglo veintiuno, asume formalmente la titularidad de la frecuencia y su gestión la Asociación de Mujeres La Colmena, integrada por vecinas del barrio, institución que desarrolla una vasta obra educativa, social y cultural desde el año 1989.

En el año 2019 la emisora obtiene la “licencia radiofónica” para operar su frecuencia, otorgada por el Ente Nacional de las Comunicaciones -ENACOM. Declarada de “Interés Municipal” por el Departamento Ejecutivo y de “Interés Legislativo” por el Honorable Concejo Deliberante del municipio de General San Martín, FM Reconquista transcurre su cuarta década de transmisión ininterrumpida, con agenda y lenguaje propios, fruto de las ricas experiencias comunitarias de los barrios populares del Área Geográfica Reconquista, de General San Martín.”

Entregó el premio la presidenta del Círculo de Periodistas de General San Martín, Dra. Amelia Franchi y lo recibieron, en nombre de todo el plantel de la emisora: Carmen Gómez, Presidenta de la Asociación de Mujeres La Colmena, Margarita Palacio ex presidenta y co-fundadora de la Asociación y de la radio, de la que también es ex directora, Nancy Bouchet, directora del Jardín de Infantes Comunitario Nº 1 “La Colmenita”, obra educativa de la Asociación, Rafael González, Coordinador General de FM Reconquista y el director de nuestro portal, Lic. Raúl Bermúdez, co-fundador, ex director y actual asesor y capacitador de FM Reconquista.

Margarita Palacio agradeció la distinción y realizó una reseña de los hitos en comunicación y educación popular alcanzados, durante los años de trayectoria transcurridos desde la década del 80´ del siglo XX. A su vez, Rafael González enfatizó que "para FM Reconquista la comunicación es un derecho humano, no un negocio para pocos", y Raúl Bermúdez dedicó el premio “al decano del periodismo en General San Martín, que desde los comienzos se interesó por nuestra labor comunitaria en la periferia, en el San Martín profundo del Área Reconquista, y generosamente nos abrió las páginas de su Semanario Huella, me refiero a Don Alberto Chiessa”, dijo provocando el aplauso general de las personas presentes en el Salón “Malvinas Argentinas” del Palacio Municipal. 

Fue un encuentro cálido y emotivo con una gran variedad de disciplinas premiadas, una muestra del General San Martín creativo, solidario, participativo, que apuesta por el trabajo y el conocimiento, a contramano de tanto discurso de odio y destrucción.

Nota de la Redacción: La lista de premiados 2025 incluyó a: Diego Pérez, actor. Más Noticias, comunicación digital. Javier Mokdad, músico. Lucía Canevaro, artes marciales. Jorge Ortiz, escritor. Carlos Reybaud, ciclista. Estudiantes y docentes de 5° año A y B, Escuela Nº 16, Proyecto Educativo “El poder de ser ellas”. Dr. Hugo Benítez y equipo, servicio de Cirugía Plástica, Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) Eva Perón. Víctor Bugge, fotógrafo oficial en Casa de Gobierno. Nieves Morteo, Feria del Libro de Autores Independientes y Feria Medieval de Villa Ballester. ONG “Malditas picadas”. Marianela Núñez, bailarina clásica. Letras Solidarias Argentina. Leandro Sandonato, actor. Conservatorio de música “Alfredo Luis Schiuma”. María Isabel Iriarte, acciones ciudadanas solidarias. Claudia Bursuk, muralista. Miguel Ángel Villarruel, locutor oficial de Presidencia de la Nación. Hogar de niñeces “Milagros”. Escuela de Arte Antonio Berni. Prof. Gustavo Suárez Echenique. Daniela Cruz Belmonte, Laboratorio de Biomateriales, Biomecánica y Bioinstrumentación de la Universidad Nacional de San Martín (Lab3 Bio UNSAM). Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia. Daniel Gómez Rinaldi, periodista. Subsecretaría de Educación de la Municipalidad de General San Martín (MSM). Pasión Funebrera, programa deportivo de radio. Carlos Rolando, locutor.

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COLEGIO DE MARTILLEROS Y CORREDORES PUBLICOS DEL DEPARTAMENTO JUDICIAL DE GRAL. SAN MARTIN - LEY 10.973

- E D I C T O -

DECRETO 3630/91. POR UN DIA: MARíA JIMENA FERREIRA PENA, D.N.I. N° 34.38S.714 CON DOMICILIO EN ALFONSINA STORNI N” 6803 DE LA LOCALIDAD DE. J. L. SUÁREZ, PARTIDO DE SAN MARTÍN, SOLICITA COLEGIACION EN EL COLEGIO DE MARTILLEROS Y CORREDORES PUBLICOS DEL DEPTO. JUD. DE GRAL. SAN MARTIN.------- OPOSICIONES DENTRO DE LOS QUINCE DIAS HÁBILES EN LA CALLE 93 N° l S3fi fJl: SAN MARTIN. JOSE MARIA SACCO (Presidente).----------------- --- ----   ----------------

Este Edicto se publica por un dIa en un DIARIO LOCAL del Partido de JOSE L. SUAREZ de la provincia de Buenos Aires.

 

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Por Eduardo Verón (*)

Las tierras suarenses, en las que hoy se emplaza la mayor concentración de residuos del país (Relleno Norte III- CEAMSE), y de emisión de metano en el mundo, tiene numerosos puntos de arrojo clandestino de residuos, altos índices de pobreza y de informalidad laboral. Hace un siglo contaba con importante riqueza en sus suelos, que fue extraída y en su lugar se dejaron huecos, que en la actualidad son llenados de basura.

En el marco de estudios sobre degradación ambiental, investigué el origen y la historia de lo que hoy son tosqueras/lagunas que se encuentran descubiertas y otras que fueron cubiertas. Las tosqueras son pozos anchos que tienen una considerable profundidad, que dependiendo del caso pueden alcanzar los 25 metros. Estos pozos son resultado de la extracción de tosca; un tipo de tierra arcillosa de color rojizo que se encuentra en capas inferiores del suelo, muy útil para construcciones sólidas.

Consecuencia de las excavaciones y extracción de tosca, quedan pozos en los suelos. Aunque existen normativas para el control durante la actividad y posterior a ella, con el tiempo suelen llenarse con aguas residuales domiciliarias, basura, escombros, restos de residuos de poda, entre otras. Las tosqueras en el partido de General San Martín se encuentran en Loma Hermosa y otros barrios de José León Suárez, lindando con el Río de la Reconquista.

Las excavaciones tuvieron lugar en dos momentos: a principios del siglo XX, los terrenos cercanos al Río de la Reconquista, que en ese momento se llamaba el Río de las Conchas, eran chacras que pertenecían a una decena de familias que proyectaban utilizarlas para cultivos. Debido a las fuertes inundaciones por el desborde del río, las familias propietarias buscaron estrategias de intervención para cumplir su objetivo de uso de las tierras.

Para ello, contrataron al ingeniero Juan Carlos Tambutto en 1918, a los efectos de encontrar solución al problema. En consecuencia, las acciones desarrolladas en el área fueron: construcción de terraplenes de contención y plantación de distintos tipos de árboles como sauces y eucaliptos.

La construcción de terraplenes encuentra huellas en la actualidad, ya que esa obra requirió la perforación de los suelos formando huecos que impactaron en la vida de la población de manera importante en aquel momento y por varias décadas posteriores. La arena extraída en las perforaciones mostraba particularidades que consistían en la composición de restos fósiles con la que contaba, la pureza del material y la edad de los suelos, características que no se encontraba en las tierras de la provincia de Buenos Aires. Estas características produjeron que se defina un nuevo tipo de capa a la que se denominó Puelchense.

El material extraído tuvo importante relevancia en la época, ya que no era simplemente tosca, como lo extraído en otros sitios, sino un tipo de arena de muy alta calidad, que fue estudiada exhaustivamente por prestigiosos paleontólogos desde 1918 hasta 1948 cuando se publicaron resultados finales sobre la composición de fauna, flora, edad e historia de la capa de arena Puelchense.

Los pozos que quedaron como huellas de los años de excavación a principio del siglo XX permanecieron hasta los primeros años del siglo XXI como parte del hábitat de los vecinos. Aunque desde el inicio se observó el peligro de estos huecos, tanto por los más de 30 metros de profundidad como por zonas que tienen boquetes debajo de una fina capa de tierra, en constante posibilidad de derrumbes y bordes costeros deslizantes en las lagunas que se formaron, no se consideró alarmante debido a que, en aquellos años, no se asentaba población allí.

Pese a ello, los dueños de la arenera y los ingenieros involucrados en la industria desplegaron algunas acciones en las lagunas que resultaron de la actividad extractivista. Por un lado, 10.000 metros cuadrados se aprovecharon para la construcción de una pileta olímpica de natación y otras menores, que fueron rodeadas por un parque. Se inauguró en 1938 bajo el nombre de Balneario de Villa Ballester, popularmente conocida como Piletas Marimón, por el apellido de su dueño, al que asistían decenas de familias cada fin de semana.

El balneario fue muy popular entre la década de 1940 y 1970, luego de esos años encontró su decadencia y posterior abandono. Hasta los primeros años del 2000 el área estuvo baldío, solo predominaban los eucaliptus y restos del balneario como mesas y asientos de cemento, algunos resabios de las piletas y sectores de cancha. Hacia el 2005 los terrenos fueron tomados y se construyó un asentamiento, el barrio “Los Eucaliptus”. El proceso de urbanización en el barrio tuvo cómo principal obstáculo el carácter inundable de las tierras, inundación que ocurría no por el desborde del río ni por fuertes lluvias sino porque la capa de agua subterránea (napa) se encuentra muy cerca de la superficie, lo que genera la constante emergencia de agua.

Otro pozo de 200 metros cuadrados que se había llenado de agua emergente de los suelos, por ser un área de humedal, se utilizó para el cultivo del pejerrey. Los paleontólogos encontraron suelos propicios para criar este tipo de peces tomando como ejemplo el caso de laguna de Chascomús. La laguna fue nombrada como “Laguna del Pejerrey” y fue un espacio de pesca y de refresco para los vecinos, aunque sumamente peligroso por las particularidades de hundimiento. Recientemente, la laguna fue cubierta totalmente con tierra para evitar accidentes.

La laguna Libertador se encuentra bordeando el kilómetro 7 de la autopista Camino del Buen Ayre y es el resultado de distintos procesos extractivistas que hubo en la zona. Aunque existen diferentes relatos de cuándo se formó esa tosquera, hay consenso en que su origen fue a fines de la década de 1970, bajo la última dictadura cívico-militar, con el propósito de extraer tosca para la construcción de la autopista. No se descarta una extracción previa, a principios del siglo XX, con la construcción de los terraplenes en la zona por lo que esa laguna puede haber sido producto de un doble proceso extractivista. Lo empírico es que la laguna existe y efectivamente se formó a causa de la extracción de tosca y la emergencia de agua de las napas.

Hasta 1998 los terrenos lindantes a la tosquera estuvieron baldíos y fueron utilizados para el arrojo clandestino de residuos, tanto por vecinos de la zona cómo por camiones de basura que llegaban al lugar y descargaban su contenido.

Los terrenos lindantes a la laguna Libertador fueron ocupados en diferentes momentos del año 1998 y por distintos grupos de familias, lo que resultó en la conformación de tres barrios con diversas identidades, orígenes y formas organizativas: “8 de Mayo”, “Costa Esperanza” y “Costa del Lago”.

(*) Eduardo Verón: Vecino suarense, licenciado en Ciencia Política y doctorando en Ciencias Ambientales, becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) . Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. @edupuntoar

Nota de la Redacción: Este artículo es un extracto de una investigación mucho más extensa,con la cual se elaboró un capítulo de un libro sobre el Conurbano Bonaerense. Para ello se recurrió a bibliografía disponible y a entrevistas a referentes vecinales de la zona estudiada.

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Por Eduardo Verón (*)

En el Día Internacional del Libro me pregunto cuál es el lugar de la lectura y las bibliotecas en el actual contexto de auge de la Inteligencia Artificial que resume obras completas en segundos, que incluso escribe informes, trabajos y análisis a partir de un simple pedido.

Las bibliotecas están en crisis, esos grandes espacios silenciosos con paredes cubiertas de libros (a veces polvorientos) encuentran cada vez menos socios y público en general. Muchos libros están en internet, incluso datos e información que antes se buscaba en enciclopedias y otros textos hoy se encuentran fácilmente escribiendo (o hablando) en el celular.

No obstante, en José León Suárez, más puntualmente en la Cárcova, hay una biblioteca que rompe todo estereotipo y, por el contrario al proceso de vaciamiento, sus visitantes aumentan año tras año. Allí reina el ruido ya que decenas de vecinos y vecinas lo referencian como punto de encuentro, lugar para aprender, para estudiar, para participar de eventos, incluso para llevar reclamos y pedidos apuntando a mejoras en el barrio.

¿Por qué en la biblioteca? La “Biblio Cárcova” es un lugar seguro para sus vecinos y vecinas, todos y todas la conocen desde que nació, cuándo Waldemar Cubilla (en la foto con el Papa Francisco) juntó aquellas primeras maderas y chapas sacadas de la basura. Cómo casi todo en Suárez que surge de los desechos: los barrios, las viviendas, el material de trabajo y las luchas. Los estantes con los libros, los adornos, los juegos, las guirnaldas y los elementos que hay en la biblioteca funcionan como escenografía para que se dé algo: una mateada, una charla, el encuentro con otros, el juego.

Si bien la biblioteca cuenta con numerosas actividades relacionadas a la educación y la cultura, como talleres de lectura, de arte, de fotografía; el dictado de clases para completar estudios secundarios; sala de grabación y, recientemente, con espacio de cuidado para infancias, la principal característica es la libertad.

La biblioteca Cárcova es un espacio libre, los vecinos y vecinas llegan, a veces participan de actividades y a veces no, son libres de estar y eso no está escrito, se da. Niños y niñas van a la biblioteca, agarran libros y/o juguetes y están. Los libros también son libres. Hay catálogo, hay fichero, hay préstamos, no obstante, los vecinos saben que si toman un libro que les gustó pueden quedárselo, pueden regalarlo, pueden compartirlo, pueden devolverlo o no. Los libros como la biblioteca son del barrio y son libres.

Los libros, con sus historias, sus contenidos, sus ilustraciones no solo son herramientas para el conocimiento sino, y, sobre todo, medios para leer el mundo, la actualidad, la historia y el futuro. La acción de leer el mundo implica ir más allá de la literalidad, es poner en cuestión que hay detrás de esas frases o slogans que parecen englobarlo todo, pero muchas veces mas que incluir, esconden.

La idea que la lectura nos hace libres ha sido desarrollada por numerosos autores, de los cuales el 23 de abril, también es su día. Por nombrar algunos, traigo a Paulo Freire, pedagogo popular brasileño, que en toda su obra sostiene la idea de la educación como medio para la liberación. Liliana Heker, escritora argentina, en su discurso inaugural de la Feria del Libro 2024 remarcó la importancia de saber leer, en este sentido amplio.

En un contexto en el que el Estado nacional persigue el ajuste en aras de gastar en “prioridades”, excluyendo a las actividades educativas-culturales como parte de ellas, Liliana plantea que el ajuste en estas políticas nos conduce a tener menos lectura del mundo y con ello, menos interpretación y crítica de lo que se dice y escribe.

La inteligencia artificial abona a ello, “nos ahorra pensar”; los emoji, emoticones, memes y otros íconos que cada vez ganan más lugar en los chats, “nos ahorran palabras”. Y así avanza un proceso de “ahorro”, de ajuste, de achicamiento.

La palabra está siendo ajustada y si la palabra es el principal insumo de los libros que nos hacen libres, podemos conjeturar que lo que está siendo ajustada es nuestra libertad. Por eso resulta imprescindible fomentar, acompañar, potenciar y divulgar experiencias que trabajan para la lectura del mundo como lo hace @bibliotecapopularlacarcova

(*) Eduardo Verón: Vecino suarense, licenciado en Ciencia Política, Magister en Derechos Humanos y doctorando en Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Becario doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), con lugar de trabajo en el Laboratorio de Investigación en Ciencias Humanas (LICH) y miembro del Área de Ambiente y Política, de la Escuela de Política y Gobierno (EPyG-UNSAM). @edupuntoar

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¡VOLVIMOS! Con renovado entusiasmo. Inauguramos las publicaciones de 2025 con una nota de Eduardo Verón (*) con motivo de celebrarse el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer. El autor retrata en este artículo un caso testigo del que tiene conocimiento directo en el barrio de la Cárcova. Son incontables los casos de mujeres de los barrios populares que realizan trabajos comunitarios en campos diversos: alimentación, salud, educación, arte, comunicación, etc., ya sea como voluntarias o muy precarizadas en su retribución. Nuestro homenaje a todas ellas.

Mujeres que cocinan, que trabajan en el saneamiento de arroyos, que limpian calles y juntan residuos, que realizan conexión a servicios básicos, mujeres en las escuelas y en los centros de salud, en las iglesias,  en las bibliotecas populares, en las ferias y emprendimientos,  en las plantas recicladoras manejando camiones, clasificando reciclables y coordinando cintas de producción. Mujeres que construyen, lideran y mantienen cada una de estas organizaciones, espacios y actividades. Mujeres que reparten su tiempo entre el sostenimiento del hogar y el sostenimiento de la organización.

En José León Suárez, como en otras localidades y ciudades, la vida comunitaria ocupa un importante lugar. Las familias necesitan apoyarse en organizaciones para introducirse al mundo del trabajo, para acceder a servicios básicos, para el cuidado para sus hijos, sus nietos, sus hermanos, sus padres, incluso para el cuidado de ellas mismas ante situaciones de violencia. Las mujeres acuden a las organizaciones para alimentarse, para realizar actividades culturales, para sociabilizar, para estar.

Los barrios cuentan con decenas de organizaciones y centenares de mujeres trabajando en ellas. Rafa es una de esas mujeres. Resulta justo e injusto, al mismo tiempo, compartir la experiencia de Rafa. Justo porque es una mujer que vive en Suárez hace 45 años y lidera una organización que alimenta a 60 vecinos hace casi 30 años. A su vez, la elección también es injusta porque tal como seleccioné el caso de Rafa podría compartir la historia de Carmen, de Mariela, de María, de Gisela, de Nena, de Lili, de Mónica, de Cristina, de Toti, de Fernanda, de Margarita, de Lorena, de Andrea, de Carolina y de otras mujeres suarenses que lideran alguna organización ocupándose del sostenimiento cultural, educativo, laboral o del cuidado en el barrio.

Rafa nació en Pirayú (Paraguay) el pueblo en donde se prepararon los soldados paraguayos para el combate de la Guerra de la Triple Alianza. Ella también se preparó para dar batalla contra injusticias y desigualdades, contra el hambre y la violencia,  contra el abandono y el analfabetismo. Rafa llegó a Argentina con apenas 20 años y pocos años después, para la década de 1980, con 26 años se instaló en Carcova. El barrio por aquel entonces se estaba conformando, se instalaban las primeras casillas, se marcaban los terrenos con los primeros hilos, el descampado primaba. Los primeros habitantes llegaban principalmente por familias expulsadas de villas de la Ciudad de Buenos Aires -bajo el gobierno dictatorial- y con migrantes de provincias del litoral y del noroeste por inundaciones en sus lugares de origen.

En la década de 1990, Rafa se introduce en el plan bonaerense Vida que consistía en la entrega diaria de sachets de leche para las infancias de aquellas familias  que, por situación de vulnerabilidad económica, no tenían recursos para comprarla. Bajo ese programa, Rafa comenzó con la primera actividad comunitaria en el barrio, a la que pronto se sumaron otras: paseos  a distintos parques, plazas, campings, piletas, canchas; así como apoyo escolar y actividades de recreación.

Las necesidades cada vez más agudas en el barrio requirieron que la casa de Rafa pase de ser el lugar para retirar la leche al lugar en el que se retire el almuerzo. El comedor funcionó, en un primer momento, principalmente por la colaboración de vecinos, algunos negocios y el bolsillo de Rafa y su familia. La institucionalización, muy reciente, del espacio que lleva el nombre “Por los niños”(y por la niñas, desde luego) permitió que el municipio colabore diariamente con alimentos. La preparación de las comidas estaba a cargo de mujeres (y algunos pocos hombres) que mediante programas de trabajo realizaban horas de prestación de servicio cocinando en el comedor. El último año, debido a recortes tanto en el número de beneficiarios como en el monto de programas, la cantidad de colaboradores en la cocina se redujo de manera notable: tres mujeres a la mañana y tres a la tarde son las encargadas de cocinar para 60 vecinos en cada turno.

Pese a la reducción de colaboradores por la baja de programas de trabajo, la cocina de Rafa sigue siendo transitada por decenas de vecinos y vecinas cada día: algunas pasan a colaborar en la preparación de la comida, otros a buscar el alimento, otras a charlar con Rafa, otros a transmitirle reclamos confiando en que ella podrá canalizarlo a quien corresponda, hay quienes quieren conocer la experiencia del comedor. La casa de Rafa no tiene intimidad, es un poco la casa del barrio. A la mañana se cocina para el almuerzo, por la siesta para la merienda y a la tarde para la cena. Los viernes, adicionalmente, se preparan bolsas con mercadería para que tengan alimento el fin de semana.

El comedor de Rafa es un espacio para las mujeres, aunque no se haya creado con esa misión, aunque se llame “Por los niños”, aunque entregue comida a hombres y mujeres indistintamente. Las mujeres saben que el comedor de Rafa es un refugio al que pueden acudir tanto para comer como para charlar entre vecinas, para capacitarse, llevar sus inquietudes, sus reclamos, sus miedos y sus denuncias. El comedor de Rafa fue escenario de cursos de capacitación en diversas temáticas, una de ellas fue colocación de cerámicos. Por eso tiene la mitad de su piso con cerámicos, el mismo fue instalado por vecinas del barrio en el marco de  esa capacitación. Hasta allí acudieron 10 mujeres por violencia de género, en todos los casos fueron rescatadas mediante programas municipales, provinciales y nacionales que se ocupaban del tema.

El 8 de marzo para Rafa y sus compañeras, vecinas, colaboradoras no es una fecha que pasa desapercibida. Tal como las mujeres que trabajaban en la fábrica que se incendió (**) , tal como las mujeres que luchaban por los derechos laborales, tal como las  que sufren violencia y salen a reclamar por las calles; el comedor “Por los Niños” lo integran mujeres que trabajan, luchan,  reclaman,  se organizan y  sostienen la olla cada día.

 

(*) Eduardo Verón: vecino suarense, licenciado en Ciencia Política y doctorando en Ciencias Ambientales (UNSAM). Becario doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), con lugar de trabajo en el Laboratorio de Investigación en Ciencias Humanas (LICH) y miembro del Área de Ambiente y Política (EPyG). @edupuntoar

 

Nota de la Redacción: (**) La fecha conmemora a las 129 obreras textiles de la fábrica Cotton de Nueva York, Estados Unidos, que fallecieron en 1857 a consecuencia de un incendio, que se presume intencional por parte de la patronal, mientras hacían huelga reclamando por mejores condiciones laborales.

Hemos conocido a Rafaela (Rafa) en los primeros tiempos de FM Reconquista, la radio comunitaria instalada en Villa Hidalgo desde 1988, cuando visitaba con su esposo a los primeros programas de música del litoral argentino y del Paraguay. También tuvimos el gusto de participar en su casa, de la enseñanza para personas adultas que desean terminar la escuela secundaria (Plan FINES).

 

Acerca de Suárez Ciudad

Misión: Ser un espacio periodistico que exprese la rica y variada vida comunitaria de José León Suárez, nuestra ciudad, superando la habitual mirada sesgada de los medios de comunicación dominantes, que solo consideran a nuestros barrios en la sección "Policiales", desde una perspectiva sensacionalista. Creemos que nuestra comunidad es mucho mas que eso.

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